Nuestra promesa es que durante el programa obtendrás resultados medibles que generan valor para cuidar aquello que más te importa en la vida.

¿Cómo puedo utilizar el golf para aprender prácticas relevantes para mi trabajo, familia o para incrementar mi capacidad personal?

Al practicar golf, algo que disfrutamos, podemos incorporar de manera más simple y rápida nuevos aprendizajes para la vida. Aprender requiere de algo más que la instrucción. Necesitamos generar experiencias, inmersión y recurrencia. Entonces, que mejor escenario para diseñar prácticas de aprendizaje que hacer lo que nos apasiona, jugar golf.

A continuación, algunos ejemplos de cómo hacerlo, seguramente en estás frases dichas por famosos encontrarán algunas respuestas:

“Si piensas que el golf es relajante, no lo estás jugando correctamente” - Bob Hope

¿Qué tiene que ver esto con el liderazgo?

“Toma cientos de buenos golpes ganar confianza, pero sólo uno malo para perderla”.  - Jack Nicklaus

¿Cómo construir, mantener o reconstruir relaciones de confianza, en mi equipo de trabajo  y/o familia?

“Si deseas esconder tu carácter, no juegues golf” - Percey Boomer

¿El golf deja ver lo mejor y lo peor de nosotros mismos, ¿cómo podemos capitalizar esto, para otros dominios de nuestra vida?

“Acepto el hecho de que algunas veces voy a fallar. Sólo espero fallar donde pueda encontrarla”.  - Fuzzy Zoeller

¿Cuántas veces se nos ha atravesado algo en el camino, que nos desvía de nuestros sueños?

“Todo golfista juega mejor cuando aprende sus capacidades”. - Tommy Armour

Conocer e incrementar nuestras capacidades nos permite mejorar nuestra forma de intervenir en el trabajo, la casa, etc.

“Decide. Generalmente una mala decisión es menos desastrosa que la duda”. - Bernhard Langer

Elegir es quizás una de las herramientas más poderosas que tenemos los seres humanos.

Al practicar golf, poniendo nuestra atención no sólo en el juego, sino en nuestras inquietudes, cualquiera que éstas sean, podemos desarrollar la recurrencia necesaria para incorporar aprendizajes que trascienden la práctica misma del deporte y pueden ser trasladados a otros dominios de nuestra vida con mayor facilidad. Permítannos insistir en algo, nuestro cuerpo no distingue si está aprendiendo la confianza en un campo de golf o durante una reunión con nuestro equipo directivo, ni tampoco si la conversación con nuestro caddie es con él o con uno de nuestros hijos. Aprender es un arte que transciende el mundo de la instrucción.