Soñamos un mundo en el que más, muchos más, se atrevan a ser grandes.

Ciertamente hacen falta muchas cosas en muchos lugares del mundo, sin embargo en nuestra opinión una de las que más falta hace, es la posibilidad de aprender en un sentido distinto al académico. Construir una nueva forma de acercarnos al saber.

El programa “Efecto espejo” está al servicio de todos aquellos seres humanos que cuidan, de forma casi invisible, todos los detalles para que una ronda de golf sea perfecta – independientemente de cuántos golpes hagamos, por supuesto- nos referimos a los superintendentes, caddies, empleados de mantenimiento, meseros, niños que sin recursos sueñan con ser grandes golfistas, quienes de forma impecable nos muestran día a día lo que es estar al servicio.

Esto lo hacemos desde la gratitud, desde las inmensas ganas de devolver algo de lo que la vida nos ha dado, pretendiendo compartir con ellos herramientas de aprendizaje que contribuyan a tener una buena vida, generando experiencias en las que juntos seguramente quedaremos sorprendidos.

Nuestra promesa es replicar el mismo programa que hacemos con nuestros clientes, con un número equivalente de empleados de la comunidad golfista de la zona.

Estamos convencidos de que una gran contribución con la comunidad es compartir nuestros dones con ellos, acompañarlos en su proceso de formación y crecimiento.

Esto nace del legítimo interés de cuidar aquellas cosas que son importantes para nosotros y una de ellas es el bienestar de la gente.

Soñamos un mundo en el que las personas tomen lo mejor de su herencia y tengan el coraje para cambiar aquello que deba ser cambiado.