Así como en el golf, la vida tiene momentos determinantes.

En distintos momentos de la vida nos hemos preguntado ¿y esto dónde se aprende? 

Existen ciertos temas y dominios en la vida para los cuales el aprendizaje por instrucción no es suficiente, por ejemplo, muchos conocemos la teoría para ejecutar un tiro difícil en golf ¿entonces por qué no lo ejecutamos bien?

Navegar en este territorio implica incorporar la diferencia entre el aprendizaje técnico y el adaptativo. Muchos de nosotros caemos en la trampa de tratar de resolver ciertos temas con fórmulas y técnicas, que casi nunca resultan. Con esto no decimos que no funcionen, simplemente que no son suficientes.

Existe la creencia de que la innovación viene de una gran idea; sin embargo, una mirada complementaria es que la innovación nace de la recurrencia, de la capacidad de incorporar nuevas prácticas a nuestra vida.

Un primer acercamiento a esta forma de entender el aprendizaje, es reconquistar nuestra maravillosa capacidad de hacer preguntas. Alguna vez escuché que “vivimos llenos de respuestas para preguntas que nunca nos hemos hecho” -Julio Olalla-.

Te has preguntado:

¿Para mí qué es importante en la vida? 

¿Cuáles son mis inquietudes de hoy? 

¿Qué necesito aprender para cuidar aquello que me importa?